jueves, 4 de junio de 2009

indio en huamanga 1930 - 60


REPRESENTACIONES DE LA ELITE: EL INDIO EN HUAMANGA 1930-1960


POR: Elio Pavel TRIGOS JAYO



El panorama de la estereotipación del indio se hace indispensable para comprender los conflictos en años posteriores, ubicar las confrontaciones al crearse las imágenes del indio y los lugares que deberían ocupar, manifestados en los discursos, nos mostrará la complejidad de los espacios en Ayacucho de los años de 1930- 1960. A partir de los discursos en las sesiones de los gobiernos municipales y de las publicaciones en la revista Huamanga, se intentará en la presente reconstruir las imágenes predominantes sobre el Indio del lado de la elite.


En las décadas posteriores a 1930 se inician a nivel nacional una serie de movilizaciones populares que manifiestan un cambio en las “estructuras”, se debilita la predominancia de la Republica Aristocrática. Así se manifestaba una insubordinación al orden social- racial, la insurgencia de intelectuales provincianos fundamentaría todo ello (DE LA CADENA 1999). De alguna manera este proceso de insurgencia se reproduciría en las ciudades provincianas, la ciudad de Ayacucho manifestaba ese conflicto en las imágenes sobre el indio.

Ayacucho manifiesta una producción intelectual clara en la década del 30, a través del Centro Cultural y en su revista Huamanga se producen una diversidad de discursos propios de la Elite. Así se consume departe de estos intelectuales, el indigenismo y la incorporación del indio a la nación, estos juegan entre la determinación geográfica de las razas y el resalsamiento del indio; en este grupo productor existía una doble relación en el que se sentían por un lado, parte de un grupo social de notables y por el otro, a la vez se identificaban con aquella identidad regional propia de los intelectuales insurgentes de los años 1910-30.

Iniciamos nuestro pequeño estudio desde los años 1930 por la coyuntura a nivel Nacional, lo que vendría a ser aquella inclusión a la política de las “masas populares”, además Ayacucho desde 1924 iniciaba una dinámica comercial articulada a Huancayo y Lima debido a la inauguración de la carretera la “mejorada” y en 1934 se da inicio a la publicación de la Revista Huamanga, que sería el centro de intelectuales de la Elite Ayacuchana



LA DEMARCACION DEl INDIO

Las imágenes del indio en Ayacucho son variadas, lo que intentare hacer es captar la imagen “dominante” o que se hace mas compartida o interiorizada por la Elite. La insurgencia de intelectuales provincianos a escala nacional se da inicio desde 1910 aproximadamente, en ella se vera la predominancia del indigenismo y la revolarización del indio.

El indigenismo se caracterizaba por el resalsamiento de “la cultura” del indio, que se llegaba a estereotipar, y al mismo tiempo confrontar frente al grupo limeño Aristocrático, la premisa de los intelectuales provincianos era que la cultura podía transformar la raza y esta se difunde en la elite provincial. Sin embargo del otro lado existía la encrucijada de que la raza determinaba la cultura que era predominante desde la visión de los oligarcas o intelectuales aristócratas de Lima.

Entre 1927 y 1936 el Perú y Cuzco en particular, el tema del indio en el pensamiento y literatura será una eclosión, Luis E Valcárcel será el que encabece el movimiento indigenista, que será un movimiento regionalista - artístico que articule a los intelectuales provincianos cuzqueños. Será a través de estos que se introducirá la imagen del indio contemporáneo en los debates de identidad nacional (POOLE 1990:340) En el indigenismo de Valcárcel se manifiesta una ruptura aunque con permanencias de la raza, reivindicándola en que la cultura es más predominante, de alguna manera rompiendo con aquella que determina completamente la biología.


La insurgencia provincial de intelectuales pensaba en la generalización y aumento en todos los niveles de educación en el país para el progreso regional (DE LA CADENA 1999:45), Ayacucho no contaba con la universidad (cerrada durante la guerra con Chile en 1884) pero el tema de extensión de educación es difundida. Sin embargo, si bien frente al grupo Aristocrático Limeño, la elite de provincianos eran “deslegitimados” aquí en la provincia de Huamanga esta elite demarcaba los lugares a la “mancha” de indios. Así en Ayacucho teníamos una mezcla muy peculiar sobre dos posiciones de raza, pues si de un lado se exaltaba la educación de otro se determinaba los limites de aquella, y a partir de ello se fijaban las jerarquías raciales.

La ciudad de Ayacucho a través del Centro Cultural “reivindicaba” al indio, dentro de esto se señalaba la forma de incluirlo a la nación, así se veía la influencia del indigenismo que era propio de los intelectuales cuzqueños. El ideal de mestizo es el discurso primordial posterior a los años de 1930, no se reivindicaba totalmente al indio, sino a través de una mezcla que vaya dejando atrás al indio incivilizado.

La influencia francesa sobre la determinación geográfica también se hace presente en los discursos raciales de la Elite, pero estas no eran absolutas; Manuel E Bustamante (un intelectual del centro cultural de Ayacucho) señalaba aquella determinación geográfica donde el paisaje agreste – tosco inducía a la población nativa de la misma manera haciéndolos salvajes. Sin embargo –argumentaba Bustamante- seria aprovechable su actitud Pokra[1] para formarlos como portadores del trabajo. Defensores de la patria.

Aquí en Ayacucho no se buscaba lo que era predominante en el Cuzco, es decir la revaloración del indio era en parte dejada de lado, pues no se buscaba rescatar la pureza del indio, sino occidentalizarlo, “civilizarlo”. Mientras en el Cuzco un grupo intelectual e indigenista condenaba el hibridismo cultural – racial, en la ciudad de Ayacucho se incentivaba a ella. Además la insurgencia de intelectuales provincianos como Mariategui, Valcárcel condenaban el mestizaje (DE LA CADENA 1999:53).

Los discursos de la revista Huamanga tienen una influencia indigenista cuzqueña conservadora, anterior al indigenismo de Valcárcel, en que hace referencia a la determinación del medio ambiente sobre las conductas violentistas, de que la biología misma de los indios los predispone a la belicosidad, todo ello articulado a un pasado histórico en que los Pokras, una etnía local imaginada por los intelectuales de existencia en tiempos de los incas, llevaban impregnadas esas características “aguerridas”, en que la aspereza de la geografía, el clima frío y lo accidentado de su paisaje hacía a los indios violentos y de poca capacidad para la educación y no optar por el pensamiento - reflexión, por su propia naturaleza.

Así la relación de los intelectuales locales Ayacuchanos era más racista, influencia de aquel otro indigenismo racista anterior a Valcárcel en el Cuzco, en donde la raza permanecía en su predominancia. La relación con aquel indigenismo cuzqueño se verá claramente al desmembrar los discursos, la determinación biológica, el factor del medio ambiente, su brutalidad y la comparación de los indios como niños y su no civilización, eran algo compartido. Se entiende al Indio con practicas “delincuenciales” y a la vez con actitudes no desarrolladas que lo hacen permanecer en una mentalidad “infantil” (En Alfredo PARRA CARREÑO. El indio frente a la penología Revista Huamanga, nro 4. 12 de octubre de 1935) Existe una confrontación inclusive en las alternativas frente al indio, a la incorporación a una producción económica, a la higiene y la “civilización” (En: la instrucción publica y el indígena en la Región Revista Huamanga, 31 de marzo de 1935)


De otro lado se manifestaba una influencia cuzqueña intelectual que seguía otra apuesta, esto se ve en el dilema discursivo sobre los “nuevos indios”, que son indios que han sentido la necesidad de la “instrucción y educación en general”. De alguna manera estos dos discursos caían en la inclusión del indio pero demarcando, donde la educación los civilizaba, que debían estar en las labores de la tierra y siendo braceros de todo trabajo (El Neo indigenismo en Ayacucho, Revista Huamanga nro 4. 12 de octubre de 1935)


Sin embargo el “nuevo indio” no era el indio tradicional que se concebían, sino que este tenia como característica aquella propensión a la “civilización “, el problema de la clasificación será propia de los años posteriores de 1930.

“El nuevo indio, no es solamente de la raza india de los incas sino que es el resultado del cruzamiento con la raza blanca española, por consiguiente se debe anotar en la casilla de los de raza mestiza” (Lucio Alvizuri Ayacucho, agosto de 1935. El neoindianismo en Ayacucho. Revista Huamanga, 12 de octubre de 1935, nro 4)

INSUBORDINACIÓN RACIAL.-

La clasificación del indio es muy compleja pero tratando de resumir podríamos decir que estas clasificaciones se desarrollaban tomando en cuenta sus dinámicas y los espacios de estos. Es decir los indios de la ciudad, los que habitaban los barrios coloniales eran comprendidos como “indios mestizos” y de constante dinámica comercial con otras regiones, el indio más “puro” se concibe al de afueras, es decir la de vida propiamente rural, es el que mantiene el quechua “puro”.

Prácticamente aquí nos centraremos en el denominado indio – mestizo de ciudad. En 1938 un escrito de Rosa Escarcena hace una clasificación de hasta 5 tipos de indígenas, en esta clasificación los “indios” de alrededores del cercado de la ciudad eran comprendidos como INDIO MESTIZO PLEBEYO, así la deslegitimación étnica hacia la variación india es muy presente, pues de estos se desprendían los artesanos, los sastres, sombrereros, empleados subalternos de las casas, comerciantes minoristas, pequeños industriales, etc. Y se señalaba en la clasificación “que sus mujeres vendían en el mercado, otros eran mercachifles, lavanderas, sirvientas, empleadas, etc.” Además manifestaba que los más caracterizados e instruidos eran nombrados tenientes gobernadores, Alcaldes distritales, jueces de Paz en pueblos pequeños.” (Rosa ESCARCENA ARPAIA. En revista HUAMANGA nro 48. julio de 1942)

Así estos indios mestizos eran “limitados” pues estaban dentro de la demarcación de ‘inclusión’ del indio a la Nación. El lugar del Indio es constantemente demarcado en los diversos artículos de la Revista HUAMANGA como en el siguiente:

“Es el indio o indígena, propiamente el bracero Nacional en toda obra que signifique desenvolvimiento y progreso, es el factor de la vida industrial y económica del país” (revista HUAMANGA nro 31 de Marzo de 1937)


Quizás la manifestación mas clara de los lugares demarcados hacia el indio lo expresa claramente Manuel E Bustamante

“...sin embargo, esta comprobado lo que se puede hacer con los indios; grandes carreteras, hermosos edificios, soberbios túneles, puentes colosales, acueductos y sembrados en grande. Los indios son los principales braceros de trabajo ellos son los que extraen las riquezas de las minas, los principales productos de la selva, los huanos de las islas. Como soldados son los mejores de la patria. Esencialmente pastores y labriegos, son los únicos que sacan los productos de la tierra para alimentarnos.”
(Manuel E BUSTAMANTE. En Revista Huamanga, 31 de marzo de 1935)

El tipo de discurso jerarquizador que manifestaba el grupo de notables de la ciudad sería incorporador y diferenciador, es decir incluir a los indios a la nación pero señalando sus lugares y espacios de acción en aquella nación.

A todo este proceso de delimitación en el transcurso de los años 50, empiezan a crearse contradicciones más claras al orden de la elite, es cuando existe una nivelación en el poder de adquisición económica y la diferencia ya no comparte. Por eso señalo que hay un momento en que se rompe este juego de diferenciar e incorporar, vendrían a ser en el momento en que se invaden o entran a esos espacios que eran demarcados por los “notables”. Así lo manifiesta un articulo en la revista Huamanga de 1953, sobre “huachafos” en Ayacucho.

“...ya que ahora he realizado y expuesto estos conceptos ante todo con el fin de aclarar y dar fuerzas mi afirmación de que en el ambiente social de Ayacucho ya existen huachafas y huachafos, estoy segura de que mis lectores me darán la razón, si observan al igual que yo a ciertos grupos sociales que se hacen intolerables en el trato que muchas veces tenemos que sostener obligatoriamente en diversas circunstancias, por primar en aquellos que lo constituyen sobre todo el afan de aparentar con fatuidad lo que no son, osea presumiendo demasiado, puesto que carecen de cualidades espirituales como son educación, virtud morales con verdaderos cimientos de formación religiosa, instrucción solida, urbanidad y sobre todo capacidad para comprender a nuestros semejantes.”
(Maria Dolores HIERRO, algunos aspecto de la Evolucion Social en Ayacucho” En Revista HUAMANGA nro 79, junio de 1953)


El término de Huachafo aparece en Lima por los años de 1900, ella daba a entender a aquellos que no entraban a la “notabilidad” por no manejar adecuadamente la apariencia, el mal disimulamiento, el no adecuado uso de lo que Bordieu (1991) llamaba “capital cultural”, que implica desde los usos cotidianos del “comportamiento adecuado” para ser parte de una clase social, el utilizar inclusive adecuadamente las apariencias. El huachafo daba a entender a aquellos que se delataban, de aparentar lo que no son, pero al mismo tiempo el adecuado uso implicaba el ascenso social, era articularse a una “notabilidad” a un reconocimiento social. (PARKER 1998)


Sería en años posteriores a 1930, en que a diversos niveles nacionalmente se difunde la compresión de campesinos sobre el de indios, en Ayacucho había una contracorriente a la sobredeterminación clasista. Seria sólo con los productores de conocimiento y aquella clase media en Ayacucho cuando varía la percepción de clasificación social, sostendría que la comprensión de clase social es más flexible al ‘ascenso social’ mientras la jerarquización social a través de raza, que era mantenido por los “notables” huamanguinos, no era así. A eso se debería que en 1960, con la reapertura de la universidad y el incremento de la población comprendida como “indio- mestizo”, que el discurso clasista se difundiera en mayor manera.

Los años de 1930 hacia adelante se hace predominante la difusión de la clasificación de clases, pero esta no cala en la sociedad Ayacuchana, en los diversos artículos de la revista Huamanga temas de raza siguen siendo predominantes, de la misma manera no existen entre los años de 1930 a 1960 ninguna organización política – partidaria de izquierda que haga difusión o presencia de ese esquema clasista, inclusive el partido Aprista en Ayacucho se desenvolvía en los mismos marcos de diferenciación racial, pues en ella solo formaban parte un grupo de notables, fue el caso de los actores en la insubordinación cuando por estos se tomó la ciudad en noviembre de 1934.

La primera forma de cuestionamiento hacia las demarcaciones hechas por los discursos indios- mestizos urbano, se dan en las practicas cotidianas de los que eran comprendidos como aquellos. Pues personajes pertenecientes a los gremios de carniceros, arrieros, panaderos, curtidores, etc. rompían con aquellos, por eso las vivanderas a través de la descendencia de sus hijos y enmarcados en los comportamientos de “educación decencia” ascendían socialmente.

“...asistimos en la actualidad a un proceso social evolutivo que es natural en todos los pueblos y que en el nuestro reviste caracteres particulares por realizarse bajo ciertas condiciones que merecen ser anotadas. Me refiero al desplazamiento constante de miembros de clases inferiores en línea ascendente hacia lo cual no es un mal, sino simplemente una manifestación espontánea de la tendencia ocupar progresivamente una posición social superior”
(María DOLORES HIERRO. En: Revista Huamanga, 1953)

El discurso de educación y ascendencia social es aceptado por algunos notables, sin embargo ésta se convertía en amenaza, es por eso que la difusión de raza enmarcaba claramente los lugares de uno y el otro. Llama la atención lo señalado debido a que esa clase media provinciana que se desarrolla en la ciudad de Ayacucho en un inicio juega con la ambivalencia de lo “decente” y lo indio. Las practicas y actitudes para ingresar a aquel “reconocimiento” en esa sociedad de notables se hace manifiesto en los años de 1950, pero la confrontación debido a las fricciones y pulsiones entre rasgos -se podría decir de clase y étnicos- conllevan a procesos que harán la diferencia.

Los años posteriores a 1960 -a diferencia de años anteriores que van de 1930 a 1950 en la ciudad- serán de convulsión social, las luchas serán parte de esta clase media naciente en la ciudad de Huamanga y una de las luchas serán por aquel reconocimiento social, en que no se encuentren demarcados por los discursos de notables de señalar los lugares y espacios de los otros, en el acceso a la educación a la igualdad social, por la democratización de la sociedad Ayacuchana.








BIBLIOGRAFIA

DE LA CADENA, Marisol
1999 DE RAZA A CLASE. La insurgencia provincial. En: Los Senderos insólitos del Perú UNSCH-IEP
.

POOLE, Deborah
1990 CIENCIA PELIGROSIDAD Y REPRESIÓN EN LA CRIMINOLOGÍA INDIGENISTA PERUANA, En: Bandoleros, Abigeos y Montoneros. Criminalidad y Violencia en el Perú, S. XVIII-XX. Instituto de Apoyo Agrario
1994 VISION RAZA Y MODERNIDAD. Una economía visual del mundo andino en imágenes. Edit Sur. Casa de Estudios del Socialismos. 1 era edición.

BOURDIEU, Pierre
1991 LA DISTINCIÓN, Bases sociales del juicio del gusto. Edit Taurus. Madrid España.

GAMARRA, Jefrey
1996 EL ESPACIO REGIONAL COMO PRETEXTO. Historia y producción cultural en Ayacucho 1900-1950.

PARKER S, David
1998 “los pobres de la clase media. Estilo de vida, consumo e identidad en una Ciudad Tradicional” En: Mundos interiores Lima 1850 1950, Universidad del Pacifico.

[1] Los “pokras” vendría a ser una cultura designada por los intelectuales huamanguinos, para ubicar un antepasado con el cual articular aquel pasado pre hispánico y crear una identidad local.

racismo y consumo - Ayacucho

RACISMO Y “EXCLUSIÓN EN CONSUMO” EN LA UNIVERSIDAD


Elio Pavel Trigos Jayo

Email pavkaus@hotmail.com


Presentación

En la universidad y en la ciudad de Huamanga no existen estudios de graffitis. Esto deriva en que se ha perdido interés por los estudios culturales pues no se estudian las nuevas formas de fenómenos sociales, como viene a ser el consumo y tampoco la dinámica que trae el crecimiento de la ciudad en diferentes formas y de allí una serie de problemáticas que han sido tomados tan en serio como es la violencia urbana (pandillaje), inmigración relaciones y redes.

La fundamentación de tocar el problema del racismo y consumo es la importancia que tiene esto a pesar de que no es tomado en cuenta por investigadores. Es decir, no existe una problematización en ubicar sus continuidades y tratar de resolver la continuidad de exclusión y marginación que se hacen aún presentes.

El panorama social que se presenta está fuera del estudio simplista y enteléquico de lucha de clases que explicaría toda dinámica social.

Primero tenemos que tener en cuenta que en la región y en el país el racismo persiste, pero se hace más complejo. La característica del racismo es la determinación cultural estereotipada por los rasgos físicobiológicos. Pero no sólo es eso también es el consumo determinaría los límites del uno y del otro. El racismo en el país tiene la modalidad de no ser público. Es así que Gallirgos (1993) lo denomina ”Racismo Aversivo”, pues públicamente se lo amedrenta, critica, censura. Sin embargo este racismo aparece en donde la censura se reduce o anula, una manera de manifestarse son los chistes y otro son los graffitis.


Sobre racismo y consumo en la ciudad de huamanga

Este trabajo se refiere al ámbito de la universidad, hay partes que relacionaré con “espacios” fuera de la universidad para aclarar algunas cosas complejas que con no sólo con el estudio de graffitis se puede explicar. Por último quiero acotar mencionando que este trabajo es un avance de mi investigación.

La pregunta que en un inicio me formulé es, ¿ existe en Ayacucho racismo o qué formas de exclusión social se presenta en este “espacio”?
Esta idea se originó de un trabajo realizado en Lima y que me llamó la atención, trataba esa investigación las diversas formas que de exclusión en consumo, fuera de este racismo entre mezclado. Pero cómo existe esto si las formas de acceso a “Materiales legítimos” es muy limitado para crear exclusión a partir del consumo y fuera de éste, cómo discriminar racialmente cuando la población ayacuchana es muy mezclada en sus formas de color de piel y cultural[1]. Pero como en Lima se presenta disociación en la integración:

“Sin embargo, en la diversión hay algunos elementos que disocian este intento de integración como las diferencias en la ropa (muy sutiles en un mercado donde lo “bambeado” y lo legítimo asocian diferencias a veces imperceptible), las formas de movilizarse a los lugares de juerga, el costo de algunos espectáculos y conciertos, la calidad de tragos, etc.”[2]

Estudiaré los graffitis[3] y cómo en estos se presentan expresiones sobre esta primera forma de exclusión a partir del consumo, y la paradoja que se crea entre lo “vulgar” y lo “aceptable” (y parece ser a mi criterio, que conviven pero en continua fricción y consenso) esta exclusión es relativa por el permanente contacto con el “Otro”[4].

Algo que llama la atención viene a ser que en la ciudad de Ayacucho se presentan diferencias entre las formas de acceso a los consumos “originales”, que son limitados (más aún que ser limitados, el acceso o la población que tiene recursos para ella es escaso). Los graffitis muestran que se presentan como forma de exclusión racista y de consumo[5] porque se presentan un espacio adecuado para resaltar prejuicios que no podrían ser dados libremente o que al ser expresados son criticados, es por eso que estas expresiones son dadas en espacios donde la censura se hace escasa. Siendo estos los espacios donde se desarrollan algunos graffitis. En palabras de Carlos Gallirgos:

“En contraposición con la claridad de los mayores, los jóvenes expresan sus prejuicios de otras maneras. Aunque no se desee parecer racista, el racismo sale a la luz en situaciones de conflictos, cuando los mecanismos de censura son bajos: en el insulto, en situaciones violentas o en bromas y chistes. Este tipo de racismo es llamado, “Racismo Aversivo”. En los chistes todo está permitido” [6]

Así, dentro de los chistes, bromas, situaciones violentas donde aflora el “Racismo Aversivo” están los graffitis que también son un medio para expresar lo que no se puede decir en público.

“…Tales escrituras (graffitis) se referían a temas tabú, es decir temas que de ser tratados abiertamente provocarían dura critica: Las mujeres pueden tomar en la intimidad de un baño hablar de sexo sin amor, de masturbación y homosexualismo, los hombres por su parte se expresan acerca de la política; significativamente las posiciones políticas con mayor frecuencia las marginales. Fascismo y subversión- La homosexualidad, además exponen sus prejuicios raciales de la manera más hostil. La intimidad de un baño y el anonimato permiten expresar todo lo reprimido. Escribir graffitis es un hecho consciente, que sin embargo se realiza sin aceptar responsabilidad. En el graffiti está plasmado lo que se desea expresar pero no se puede expresar de otra manera”[7]

Y es que en los graffitis recogidos se presentan formas racistas pero muy escasas ¿Quiere decir que el racismo es escaso? Eso lo pone en duda Gallirgos ya que se presenta un racismo inconsciente que solo se presenta en ciertos casos.

“el racismo puede tener formas muy sutiles o indirectas; puede incluso proteger la idea de que uno no tiene prejuicios y no discrimina. Especialmente en sociedades en las cuales de alguna manera, no necesariamente legal - se sanciona la discriminación, los individuos racistas tratan de negarse a si mismo, de no mostrarlo”[8].




Racismo y confrontaciones. “Serranos y foráneos”

Ahora viendo algunas representaciones de graffitis en el trabajo de Miguel Evans[9] se presentan un grupo de lectores de la biblioteca nacional contra la “Invasión de Cholos”, “Serranos” hacia Lima y así “malogran el desarrollo del país” desde su inmigración a Lima. Aquí se presenta un claro racismo.[10] Sin embargo al comparar con graffitis de los espacios de la Universidad de Huamanga las formas son en partes diferentes, en el siguiente graffitis por ejemplo:



Oye Ayacuchano de mierda
A1 yo soy el más vergón del mundo Con razón te haces
de Andahuaylas el candado




A2 Cabro yo soy de Talavera
te lo dejo chiquito.




Aquí viene el titular CALLA PAR DE LLAMAS DE MIERDA
A3 Cabrones serranos
Rimac.


(BIBLIOTECA CENTRAL UNSCH. BAÑO. Nov. 2001)

En la primera (A1) se trata de presentar la virilidad como significado de “poder”, “mando”, lo mismo (A2) que trata de dar a conocer su virilidad con respecto a las dos anteriores (el ayacuchano y el talavereño) y, es más, también manifiesta derechos y una manera de jerarquización. Norma FULLER señala que las identidades de género no solo expresan concepciones de una cultura y de una época sino que también son legitimadoras de cierto tipo de relaciones sociales de poder. Así el ubicar a alguien en función a varón o mujer da, una categoría social a la que corresponde papeles obligaciones, derechos. Este ordenamiento adjudica más valor a la categoría masculina a quien se le confiere derechos sobre la femenina.[11]

Lo mismo sucede en el caso (A3) pero lo resaltante viene a ser lo que se presenta en: Cabrones serranos Rímac. Y el que reafirma esto con la frase: “Calla par de llamas” Así se manifiesta una determinación, es decir da más prioridad al lugar de procedencia o nacimiento para clasificarlos como “Llamas” que la forma de socialización que se tenga y es que el término “serrano” más que un lugar de nacimiento o procedencia da entender una determinada forma de comportamiento cultural que están relacionados con estereotipos raciales. Esto también crea formas de reacción contra el espacio Limeño ya que desde el simple lugar de nacimiento se trata de crear diferencias.


Universitario la máxima expresión del
B1 balompié Peruano.
BARRIOS ALTOS (Lima)




B2 Limeño Hijo de Perra


B3 Calla gallina de mierda


En B1 es claro que si no hubiese dejado la referencia a Barrios Altos (Lima) no se hubiese dado la respuesta B2; de esta manera se da una repulsión a lo no propio, a lo provincial. B3 está relacionado con B1 en lo que se refiere “Universitario la máxima expresión…” mas no de “Barrios Altos, Lima”. Había que presentar una diferenciación en lo que es identidades que se hacen más generales o universales que inclusive rompen con la identificación con el lugar de origen y otro que implica “formas” de identidades que no son reconocidas universales, junto a esto el rechazo a lugares o espacios no propicios de una “región”[12]

A partir de estos últimos 50 años se desarrolla un proceso de apropiación cultural, esto debido a toda una serie de fenómenos como las migraciones, las urbanizaciones. Ser “asalariado, estudiante, vecino, mujer, joven”, pero a la vez se da fin a esa etapa de la historia donde se hacían presentes formas autoritarias, jerarquizada y caracterizadas por el gamonalismo, y junto con esto la estereotipación de la cultura “indígena”.

“Sin embargo sucede que el racismo quedó interiorizado en las personas creando otro interior que establece relaciones de jerarquización cuando se proyecta del inconsciente hacia fuera. Es así que la dimensión étnica es singular en el Perú”[13].

Las formas de reacción, repulsión a los limeños se presenta de esta manera y lo relacionan con “el otro” esto se presenta en algunos graffitis como formas de reacción a lo “extra”


C2 – T… que cholos que son y…
RUSELL BHONW. Promo 1997
Jhenwiss
C1 - Jherry Suny New York
EE.UU.



BIBLIOTECA CENTRAL (REFERENCIA) (Nov. 2000)




C1 es una forma de darse una relación con lo “extra” mientras C2 es una reacción a lo primero parece ser que las formas de expresarse en inglés y dar a entender una identidad “relativa” con estos forma parte de exclusiones en función de lo que uno pretende ser.[14] Y aún más cuando la ciudad de Ayacucho se hace pequeña por estas formas “externas” que se hacen propias. Un ejemplo son los videos juegos, computadoras, Internet, la televisión, el celular, la radio, las discotecas, los cajeros automáticos, etc. Especialmente después de la guerra interna estas se han intensificado. En ese sentido se hace común, debido al desarrollo de los medios de información y comunicación, que tradiciones locales se globalicen y sean apropiadas en espacios locales que los hacen propias y fundamentales. Me parece interesante por ejemplo que se utilice formas y expresiones propias de la televisión en juegos y apodos que hacen locales. Otro ejemplo, en los campeonatos de fulbito donde señalan a los equipos con nombres como los “gokus”, los “karozzi”, etc.

Pero la complejidad nos hace tener en cuenta que también se presentan problemas de transculturalidad y en ese sentido problemas de ser, parte, el otro. Autores que estudian los problemas de la globalización presentan el problema que a la par por el respeto por el otro, esa apertura que da al sujeto a entrar a la manera como mira el otro hace el sujeto ser Otro respecto de sí mismo, llegándose inclusive a casos donde el “viaje” de retorno a un nosotros se pierde[15].


Racismo en la ciudad de Huamanga y la Universidad.


SAZECO Cabro chupa pieza.

D- 1 EPA. Escribe bien el serrano pituco de Yuracc
Yuracc.
CALLAO
D- 2 Apestoso a queso podrido.
Pandillera puta barata.
Indio achorao.
Acomplejado de mierda Siendo una
Simple huevada

(Baño de Enfermería junio 2001)



Este graffiti tiene la misma esencia de los graffitis B y C presentados anteriormente pues existe una forma de esencializar y despreciar al “serrano” en el sentido que: “no puede ser más de lo que no es”. Cuando señala en D2 contra la inscripción DI “Serrano pituco de Yuracc Yuracc” encontramos la misma esencia racista pues fija la manera de comportamiento cultural en función al lugar de donde proviene y presentan reacción al no lineamiento a esta.



F1 SOMBRA


SOMBRA son una pandilla de Indios. Apestosos come ocas F2 Chaccha cocas, Ratas, cabros, Pezuñentos de huaycos y basurales. .


Hijos de desplazados Raza inferior. Se les debe matar con una pinga.



(Baño de la Facultad de Derecho, Febrero 2002)

Es claro el “desprestigio” que tiene el término indio y en función a eso la continuidad desde el pasado, a esto está ligado lo antihigiénico, sucio. Son la “raza inferior” y otra frase que despierta la atención es “Hijos de los desplazados”. Así los desplazados son los que encarnarían a los indios, no existe una igualdad con ellos pues son la raza inferior y serían los últimos migrantes y tienen un desprestigio frente a los tradicionales ocupantes de la Ciudad. A esto se suma el “deslegitimar” a través de los diminutivos del léxico quechua un ejemplo es el siguiente graffiti.

Eres un tepo sin escrópolos
Pareces un cojodo quí veve
Renegado de la sociedad por que no te dedicas a escribir historietas y chistes rojos te salen mejor y puedes ganar dinero y haber si me haces caso sino te vas al mismo infierno indio conchatumadre y si vuelves a escribir no me jodas porque me puedes matar de risa.

(Baño de facultad de Derecho, Febrero 2002)


En los subrayados tenemos; Tepo, cojodo, quí, veve, son aumentados al graffiti inicial, es claro el sentido que quiere dar, pues estos léxicos lo relacionan con la población de habla quechua; Así está intencionado el hacerle parte del grupo étnico “desprestigiado”. No reconocido y marginado. Así el siguiente graffiti es muy resaltante en función a lo señalado arriba:

No cacho a cabros quesos motes que no saben escribir correctamente.

(Baño de la facultad de Derecho. Febrero 2002)

Los siguientes graffitis están relacionado con lo anterior y se verá el énfasis en lo indecente, antihigiénico; junto a esto está la ligazón que se da con los ronderos, al igual que en el anterior ejemplo se hacía con los desplazados. A esto también es resaltante el feminizar pues como señalábamos anteriormente la virilidad creaba una relación de control – poder sobre el que se feminizaba, y así la sumisión del último:


G1 Bosquinos rosquetes


G2 Hechura de Españoles cabros


Esos son indígenas.
Entonces son guanacazos
G3 cabresianos cara y papas
gays.



pesuñentos hijos de ronderos
G4 cabros


(Baño de la facultad de Derecho, Noviembre 2001)


Minas es la mejor huevada de cagones
indios quesos, queseros cochinos.
Puneños que se creen la gran huevada me
llegan al pincho. Pesuñentos.

(Baño de la facultad de Derecho, Noviembre 2001)




La complejidad del racismo. La relación con el consumo.


Inclusive el racismo y el consumo se mezcla es el caso de estigmatizar a consumidores de espacios diferentes. Un ejemplo son los espacios en que predomina la música “tecnocumbia, salsa, saya”. La manera de desprestigiar es afirmar “es música de choros”, afirmación que tiene una carga racial en el sentido de que estereotipa a estos personajes.[16] El siguiente graffiti también presenta estas características de exclusión de quienes no comparten el mismo consumo:


La música te transporta a mundos
maravillosos en tu interior creándote un
H1 sabor a Anarquía musical
sin límites difúndelo como Anarquía musical.

H2 Mierda chichero tecnero


(Facultad de Ciencias Sociales. Noviembre 2000)


H3 Porque escriben esas palabras.

En el primer H1 el tema está centrado en la música, el tipo de música no se menciona[17] pero en la segunda H2 menciona “m…chichero tecnero” como forma despectiva y es que este tipo de música parece tener “mala fama” y también tiene el tipo o clase de producto que consume una persona determinada por su “categoría” un ejemplo de esto también lo muestra el siguiente graffiti:

Amér… petiza creída Huantina de mierda. Te acuerdas que no querías viajar en camión a quinua

(Facultad de Ciencias Sociales, Noviembre 2001)

En este caso se presenta que si bien no tiene acceso a “materiales legítimos” en consumo, su diferenciación se presenta en formas que hace uso de servicios que son más accesibles; es decir la diferencia radica en que se presenta en la calidad o tipo de servicio que recibe, esto se presenta en el caso del “agachadito” que son formas de servicios en el mercado pero que el hecho manifestarlo crea conflicto con las formas “formales”, tomadas como “decentes” que comúnmente se mantiene[18]. Lo mismo se presenta cuando señala “…Te acuerdas que no querías viajar en camión” pues el uso de servicios más “formales” marcan la identidad relativa de la persona.

Aquí podemos encontrar una relación de lazo social, pues el hecho de consumir ciertas “cosas” no “adecuadas” en forma “pública” crea un efecto de vergüenza en el individuo. La vergüenza aparece en la persona cuando ésta es consciente que un hecho o acción no es adecuado y sabe que no es aceptado por los demás.

Así Martín Santos señalaba que la vergüenza es una emoción social que de alguna manera funciona como un “termómetro” que permite a las personas saber cuán ubicadas están unas de otras y cuán conectadas (lazo social). La vergüenza es así un indicador en el universo moral que permite señalar cuán conectado están. Por ejemplo, cuando una persona se avergüenza de su propio actuar, está reconociendo el carácter incorrecto de éste[19].

En la ciudad de Huamanga esto se presenta en la población, así también la existencia de espacios donde se tiene que llevar a cabo ciertas actitudes -comportamientos en función al lugar que se accede y de alguna manera desenvolverse en función a este lazo social, el hecho de manifestarse en la apariencia la no adecuación crearía la repulsión de una manera en la que no se advierte la “exclusión” debido a la ya interiorización de estas prácticas. Pero esto es más complejo aún, pues el consumidor relativiza su identidad en Huamanga, en el sentido de guardar apariencias ante un público con quién se considera homogéneo.






Bibliografía

FULLER, Norma. Identidades masculinas, 1era edición PUCP (Universidad Católica) Lima – Perú. 1997

GALLIRGOS, Juan Carlos…”el racismo, la cuestión de uno y la del otro”. edit DESCO- Lima Perú. 1era edición.1993.

HOPENHAY, Martín. “la aldea global entre la utopía transcultural y el ratio mercantil: paradojas de la globalización cultural” En: CULTURA Y GLOBALIZACIÓN. (edits ) Gonzalo Portocarrero y Carlos Iván Degregori). 1 era edición. Red para el desarrollo de las Ciencias Sociales. 1999

OLIART, Patricia. “Poniendo a cada quien en su lugar”. Estereotipos Raciales y sexuales en el siglo XIX. En. Mundos interiores. Lima 1850- 1950, 1era edición, corregida. Universidad del Pacífico. 1998.

SAMANES, B. Jorge. “Que importa el mañana si hay juerga esta noche”. En: Gonzalo Portocarrero. (Edit), Las clases medias: Entre la Pretensión y la Incertidumbre. SUR Casa de Estudios del Socialismo.1998.
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SANTOS, MARTIN. “Vergüenza y conflicto en grupos de pandilleros de un barrio popular de Lima” En : Juventud sociedad y cultura. (Edits) Aldo Panfichi y Marcel Valcarcel. 1era edición. Red Para el Desarrollo de las Ciencias Sociales. 1999

PROTZEL, Javier. “Secularización y fundamentalismo en la escena global”. En: Cultura y globalización. (Edits) Gonzalo Portocarrero y Carlos Iván Degregori). 1 era edición.. Red para el desarrollo de las Ciencias Sociales. 1999



[1] Es decir no existe una forma de parentesco “Puro”. Fuera de la determinación del “Color de piel” debemos tener en cuenta que uno puede ser discriminado. Es decir puede ser blanco físicamente, pero pueden tratar de “Cholo” ya sea por el comportamiento cultural u otras formas como el lugar de origen o procedencia. Otro asunto que llama la atención es la que lo “Cholo” no es necesariamente despectivo.
[2] “QUÉ IMPORTA EL MAÑANA SI HAY JUERGA ESTA NOCHE”. Prestigio y Legitimidad en la juerga en el mundo juvenil. Jorge SAMANES BENDEZÚ. EN: LAS CLASES MEDIAS, EDIT Gonzalo PORTOCARRERO.
[3] GRAFFITI viene a ser una forma de expresión a través de inscripciones en paredes, carpetas, etc. Que en este caso implica un tiempo privativo, en que nadie observa para la inscripción y un carácter público, que los demás lo lean.
[4] Lo “Pacharaco” es señalado como ejemplo generador de tensiones entre los jóvenes está dado por el disimulo de las precariedades materiales y de “mal gusto”.
[5] Para tener una idea clara sobre racismo y otras formas de exclusión social me parece interesante el libro de Juan Carlos GALLIRGOS…”EL RACISMO, LA CUESTIÓN DE UNO Y LA DEL OTRO”
[6] Juan Carlos GALLIRGOS: El Racismo…Pág.159-160
[7] Ibid. pgna 159-160
[8] Ibid pgna 144

[9] Miguel Evas. En : “Revista Sociológica. N°. “Ciudadanos bien informados”. 1998.

28Debemos tener en cuenta que el racismo implica de que ciertas formas culturales están determinadas biológicamente, “Naturalmente” y que son propias de una herencia “Racial” es así que se presentan estereotipos que no son propios de la realidad. (Poniendo a cada quien en su lugar: Estereotipos raciales y sexuales en la Lima del siglo XIX. por Patricia OLIART en: Mundos Interiores.

[11] FULLER Norman. Identidades Masculinas: Varones de clase media, pgna. 20.

[12] Región entendida en forma imaginaria y que tiene rasgos característicos esencializados.
[13] Javier PROTZEL, Secularización y fundamentalismo en la escena global en: Cultura y globalización.
[14] Un caso peculiar de reacción viene a ser el del individuo que pone a contraparte de todo esto la “Cultura” Radical propia” que sobre todo esta lo “autóctono” hacer y tomar ciertas cosas y dejar otras pero de una manera resentida, violenta, obligada por sí mismo.
[15] HOPENHAYN, Martín: La aldea global entre la utopía transcultural y el ratio mercantil: Paradoja de la Globalización Cultural. En: CULTURA Y GLOBALIZACIÓN. Edit DEGREGORI, Carlos; PORTOCARRERO, Gonzalo.

[17] Más que categoría es creo ubicarse dentro de los estereotipos por lo que escuches y consumas te comportas. El consumo también manifiesta una forma en la identidad de cada persona. Inclusive el espacio es más predominante que el producto es así que se hace aceptable en estos lugares más “decentes” productos que no necesariamente sean apegados extremadamente al “lugar-espacio” Es así que se fundamenta lo que señalaba Gonzalo Portocarrero: 1998 que el producto a consumir no se encuentra enmarcado a una población social especifica, sino que se hace accesible a todos.Parece que se refiere a un grupo o estación de rock.

[18] Me parece interesante esto del “agachadito” así parece ser un espacio que al cual accede la población también existe los prejuicios en relación a esto. Así si uno va lo hace con prejuicios el de que no me vean, y es interesante las formas en que unas personas ocultan, dudan o no lo dicen que acceden a estos lugares. Otro asunto es que estos servicios formales son más de una clase media pero tampoco es determinante.
[19] Martín SANTOS: Vergüenza y en grupos de pandilleros de un barrio popular de Lima pgna 273 en: JUVENTUD SOCIEDAD Y CULTURA Edit PANFICHI Aldo, VALCARCEL Marcel.

pavel


mi nombre es pavel trigos jayo, soy historiador . Soy un poco informal en mi vida cotidiana, no soy muy "hablador" pero si me dan espacio para dar mis opiniones alli las doy, escribo algunas cosas que van desde ensayos de investigacion a escritos de tipo narrativos ... que espero me comenten.